¿QUÉ ES INFERTILIDAD?
Por lo general, se piensa que si se tienen relaciones sexuales cerca del día de la ovulación seguramente habrá embarazo, pero esto no siempre es así. En realidad nuestra especie tiene un bajo poder reproductivo, de manera que la posibilidad de embarazo, cuando el contacto sexual es en el periodo de ovulación, en una pareja menor de 35 años y sin ningún factor de infertilidad, es sólo de 18 a 35% por mes.
La infertilidad es la imposibilidad de lograr un embarazo naturalmente o de llevar un embarazo a término después de un año de vida sexual activa sin método anticonceptivo, o después de 6 meses si la mujer tiene más de 35 años de edad. La duración reducida para mujeres de más de 35 años se debe al rápido decline de la fertilidad a partir de esa edad, por lo que debería solicitarse ayuda más rápidamente. El término “Pérdida Repetida del Embarazo” se refiere a la posibilidad de logar embarazos pero estos se pierden antes de ser viables.
La infertilidad puede ser primaria o secundaria. La infertilidad primaria describe a las parejas que nunca han podido quedar en embarazo después de al menos un año de relaciones sexuales (coito) sin protección. La infertilidad secundaria describe a las parejas que han estado embarazadas al menos una vez, pero que no han podido volver a quedar en embarazo, la infertilidad secundaria no ocurre si ha habido un cambio de pareja.
¿QUÉ TAN FRECUENTE ES?
Aún cuando las estimaciones de su incidencia no son muy precisas y varían según la región geográfica, aproximadamente el 8 % de las parejas experimentan algún problema de infertilidad durante su vida fértil." (Organización Mundial de la Salud). Aproximadamente de 10 a 15% de las parejas en edad reproductiva que buscan un embarazo no lo logran después de un año de intentarlo. En México, en 1955, había alrededor de 80 millones de habitantes, con una población en edad reproductiva de 23 millones y con cerca de 41 millones intentando tener un hijo¸entonces, mas de 1.4 millones de personas es posible que padecieran infertilidad.
¿HAY MÁS INFERTILIDAD AHORA?
Algunas circunstancias contribuyen a que aparentemente la infertilidad sea más frecuente en nuestros días. Los medios de comunicación, a partir del boom de la fertilización in Vitro, se ocupan más del tema, por lo que un mayor número de parejas consultan por este problema del que antes, se pensaba, no se debía hablar. No obstante, existen factores que si tienden a aumentar la infertilidad, como la mayor apertura a la sexualidad, la liberación femenina, y el empleo de anticonceptivos y dispositivos intrauterinos que incrementan la promiscuidad sexual y las infecciones de transmisión por esta vía, con daños en trompas y adherencias en la pelvis de la mujer; en el hombre, estas infecciones tienen un efecto negativo en la formación de espermatozoides.
Asimismo, el incremento de las ligaduras de trompas vasectomías aumentan los casos de parejas que quieren volver a tener hijos sin poder lograrlo. Otro factor es que ahora las parejas deciden esperar más tiempo para tener hijos por diversas circunstancias, como terminar los estudios, mejorar la situación económica, o por la idea de que los nuevos tratamientos para infertilidad permitan lograr un embarazo en edades avanzadas, lo cual, hemos visto no es real. En promedio, de las parejas que consultan al médico para solucionar su problema de infertilidad la mitad serán candidatos a procedimientos de Reproducción Asistida como Inseminación Artificial, Fertilización In Vitro, ICSI, entre otros.
Con los grandes avances en ésta área, la posibilidad de lograr un embarazo es muy alta, aunque hay que considerar que el camino es difícil y largo, y no siempre se cumple el objetivo.
Recientemente también se ha realizado investigaciones para determinar la influencia de diferentes radiaciones y de la contaminación ambiental sobre la infertilidad; sin embargo, los reportes obtenidos no han aclarado en su totalidad si existe o no un efecto negativo de estos fenómenos sobre la salud reproductiva.
¿CUÁNDO VER A UN ESPECIALISTA?
El descenso en la fertilidad en proporción directa a la edad es el “reloj biológico”. Si una mujer menor de 35 años ha estado tratando de embarazarse durante un año, sin lograrlo, debe buscar la ayuda de un especialista en fertilidad para que investigue y, eventualmente, trate las dificultades de fertilidad. Ese plazo se acorta a 6 meses si la mujer es mayor de 35 años, ya que cuenta con: óvulos disminuidos en cantidad y en calidad.
Desde este punto de vista, la edad ideal para convertirse en madre es entre los 20 y 25 años. Más adelante la curva comienza a descender paulatinamente y pasado los 38 ó 40 años, la posibilidad de embarazo disminuye drásticamente.